9/06/11

Güímar distingue a tres alcaldes y Hija Adoptiva a Vicenta Díaz

Fotografías Vanessa García Pérez

Güímar distingue a tres alcaldes y nombra Hija Adoptiva a Vicenta Díaz

La corporación local celebró ayer un acto institucional durante el que homenajeó a tres exregentes de la etapa democrática: Víctor Pérez, Rigoberto González y Vicenta Díaz, cuya distinción como Hija Adoptiva, a título póstumo, fue recibida por su viudo e hija apenas dos meses y medio después de su fallecimiento.

El Ayuntamiento de Güímar homenajeó ayer a tres de sus ex-alcaldes, distinguiendo a la ex-alcaldesa Vicenta Díaz con el título de Hija Adoptiva. En un acto -celebrado en el patio central de las Casas Consistoriales, y no en el salón de plenos- al que acudieron numerosos invitados de la vida social y política del municipio y de la Isla, también se reconoció la labor de los exalcaldes Rigoberto González y Víctor Pérez.

En el homenaje se dio lectura a los méritos de los tres para hacerse merecedores de tales distinciones, que en el caso de Díaz fue a título póstumo, tras su fallecimiento el pasado mes de julio, a escasos días de la constitución de la nueva corporación, para la que había sido reelegida como concejal.
El momento más emotivo lo protagonizaron los familiares de Vicenta Díaz, que en sus intervenciones, tanto en la de su hija, como en la de su marido, tuvieron palabras que salieron directamente del corazón ante su reciente pérdida. Patricia Pérez, hija de la exalcaldesa homenajeada, destacó la importancia de esta distinción, pues aseguró que para su familia "es algo importante y muy bonito".
Aunque reconoció que acudir ha sido algo "muy duro" para su familia, por el contrario agradeció el gesto de la corporación, porque "distingue la labor de una persona que trabajó en favor de Güímar, su lugar del alma y por el que dio todo hasta el último momento y aliento de su vida". Patricia Pérez señaló que elaboró su discurso "con el corazón, y por eso salió cargado de mensajes a la figura de mi madre, confeccionado desde el sitio que ocupo como hija".
Su padre y viudo de Vicenta Díaz, Antonio Pérez, también intervino, y tuvo palabras cargadas de sentimientos y vivencias arraigadas en el terreno personal.
El alcalde actual, el socialista Rafael Yanes, quien había cogobernado con Vicenta Díaz (PP) en los dos últimos mandatos, hizo una semblanza de cada uno de los homenajeados. Empezó su intervención con una defensa cerrada del municipalismo y el papel de los alcaldes, de manera especial en un momento de dificultad económica, aunque tomando como ejemplo algunos valores desempeñados en este municipio por sus alcaldes de los últimos años: "la lealtad, el respeto mutuo y el compromiso adquirido ante los ciudadanos".
A Rigoberto González y Víctor Pérez se les ha concedido la rotulación de dos calles en la urbanización Las Cruces que llevarán sus nombres, y cuyas placas fueron descubiertas ayer. La jornada institucional concluyó con una misa, con la que se celebró la onomástica de la Virgen de El Socorro.


















Güímar distingue a tres alcaldes y Hija Adoptiva a Vicenta Díaz

Fotografías Vanessa García Pérez

Güímar distingue a tres alcaldes y nombra Hija Adoptiva a Vicenta Díaz

La corporación local celebró ayer un acto institucional durante el que homenajeó a tres exregentes de la etapa democrática: Víctor Pérez, Rigoberto González y Vicenta Díaz, cuya distinción como Hija Adoptiva, a título póstumo, fue recibida por su viudo e hija apenas dos meses y medio después de su fallecimiento.

El Ayuntamiento de Güímar homenajeó ayer a tres de sus ex-alcaldes, distinguiendo a la ex-alcaldesa Vicenta Díaz con el título de Hija Adoptiva. En un acto -celebrado en el patio central de las Casas Consistoriales, y no en el salón de plenos- al que acudieron numerosos invitados de la vida social y política del municipio y de la Isla, también se reconoció la labor de los exalcaldes Rigoberto González y Víctor Pérez.

9/05/11

Restauración Campanario y torre de la Ermita de El Socorro

El caserío de El Socorro de Güímar vivió ayer la presentación y bendición del campanario de la ermita del mismo nombre, que ha sido recientemente restaurado y que este año cumple 501 años.
La obra, que al haberse desarrollado en un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural ha contado con un concienzudo estudio por los técnicos de Patrimonio Histórico, ha sido sufragada por distintos organismos y entidades. En concreto, se ha contado para la financiación con la colaboración de Caja Siete-Fundación Pedro Modesto Campos, la Junta de Compensación del Polígono Industrial Valle de Güímar, la parroquia de San Pedro Apóstol, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Güímar.



El campanario, que había sufrido serios desperfectos desde la obra de rehabilitación del edificio, llevada a cabo en 1990, ha sido prácticamente reconstruido. La empresa encargada de las obras ha sido Construcciones Felipe Méndez y el conjunto de los trabajos requeridos ha durado unos tres meses.
Tras el acto de bendición del campanario, tuvo lugar el tradicional Concierto de la Banda de Música del Patronato Amigos del Arte de Güímar.
Según consta en la web del municipio, y conforme a las crónicas históricas, para recordar la aparición de la Virgen en la playa de Chimisay, se construyó una ermita en el primer tercio del siglo XVI, en el mismo lugar donde el mencey Acaymo y los guanches que con él cargaban la imagen sintieron tanto peso que se vieron obligados a parar y pedir ayuda. "Por memoria de este aparecimiento -escribe el padre Fray Alonso de Espinosa en 1594-, pusieron después de los cristianos una cruz que hoy está en pie, y un poco adelante fundaron una pequeña ermita, que llamaron El Socorro".
El historiador Cipriano de Arribas y Sánchez señala que la construcción de la ermita, "mandada fabricar por el primer Adelantado y vecinos de la isla", data de 1510.
Fotografía sacada por hace un año, las antiguas piedras que con el paso
de los meses se desprendieron y por eso tuvo que ser restauradas con piedra nueva.

Restauración Campanario y torre de la Ermita de El Socorro

El caserío de El Socorro de Güímar vivió ayer la presentación y bendición del campanario de la ermita del mismo nombre, que ha sido recientemente restaurado y que este año cumple 501 años.